La Sierra.—Emmanuel Jáquez Arnaud, Rafael Espinal y Jhoed Ramírez Arnaud son motivo de inspiración y orgullo para los municipios de Jánico y San José de las Matas, de donde provienen sus familias.
En la ciudad de Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani nombró recientemente a Rafael Espinal como comisionado de la Oficina de Medios y Entretenimiento de la Alcaldía, una de las dependencias más estratégicas de la administración municipal. Espinal no es ajeno al servicio público: fue asambleísta y concejal, y al momento de su designación se desempeñaba como director ejecutivo del sindicato de trabajadores autónomos. Su nombramiento simboliza el reconocimiento a una trayectoria marcada por la defensa de los derechos laborales, la cultura y el desarrollo creativo, y reafirma el impacto de los dominicanos en los más altos niveles de la gestión pública neoyorquina.
En el ámbito deportivo, Emmanuel Jáquez Arnaud, conocido popularmente como “Plátano Power”, vuelve a captar la atención del público al regresar por cuarta vez a «Exatlón Estados Unidos», uno de los reality shows deportivos más exigentes de la televisión. Originario del paraje Río Arriba, en la comunidad de Don Juan, Emmanuel encarna la resiliencia del atleta que no se rinde. Su regreso al programa, luego de tres participaciones anteriores, es una prueba de constancia, preparación física y fortaleza mental, lo que lo convierte en un referente para la juventud rural que sueña en grande.
Mientras en el mundo de la música, Jhoed Ramírez Arnaud acaba de alcanzar un logro extraordinario al obtener una beca para estudiar en la prestigiosa Berklee College of Music de Boston. Destacado por su dominio del saxofón, Jhoed ha demostrado que el talento artístico, cuando se combina con disciplina y pasión, puede abrir las puertas de las instituciones más reconocidas a nivel mundial. Su logro proyecta el potencial cultural de la región y reafirma la importancia de apoyar la educación artística.
Aunque sus caminos son distintos, los tres comparten un mismo origen y un mensaje poderoso, que desde Jánico y San José de las Matas se puede llegar lejos. Sus historias son prueba viva de que el esfuerzo individual, respaldado por raíces sólidas y valores familiares, puede transformar sueños en realidades que inspiran a toda una generación. Los tres tienen en común que sus madres son de Jánico y sus padres de San José de las Matas.

