El 1 de octubre de 1961, el jardinero de los Yanquis de Nueva York superó una de las marcas más emblemáticas del béisbol al conectar su cuadrangular número 61 de la temporada y dejar atrás los 60 que Babe Ruth había establecido en 1927.
NUEVA YORK.— El último día de la temporada regular de 1961 terminó convirtiéndose en una de las fechas más recordadas en la historia de las Grandes Ligas.
El 1 de octubre de 1961, Roger Maris llegó al plato en el cuarto episodio frente al derecho Tracy Stallard, de los Medias Rojas de Boston, con una oportunidad que iba mucho más allá de decidir un partido.
Maris estaba igualado con Babe Ruth en 60 jonrones, una cifra que durante 34 años había representado una de las fronteras más difíciles de alcanzar en el béisbol.
Con conteo de 2-0, Stallard lanzó y Maris conectó la pelota hacia las gradas del jardín derecho del antiguo Yankee Stadium.
Era el número 61.
Y la historia acababa de cambiar.
Un jonrón que también decidió el partido
El batazo no fue únicamente simbólico.
El cuadrangular de Maris produjo la única carrera del encuentro y permitió a los Yanquis derrotar 1-0 a Boston. Nueva York terminó aquella temporada con 109 victorias antes de disputar una Serie Mundial que posteriormente conquistaría frente a los Rojos de Cincinnati.
Maris concluyó 1961 con 61 jonrones y 141 carreras impulsadas, una campaña que le permitió conquistar por segundo año consecutivo el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana.
Sin embargo, llegar hasta ese momento había sido mucho más complicado que simplemente acumular cuadrangulares.
Maris contra Ruth… y contra la presión
La persecución de la marca de Babe Ruth dominó buena parte de la conversación alrededor de las Grandes Ligas durante aquel verano.
Maris y su compañero Mickey Mantle protagonizaron una carrera extraordinaria. Mantle llegó a 54 jonrones antes de que problemas físicos pusieran fin a su temporada, dejando a Maris solo frente al récord.
Pero existía otro elemento.
La Liga Americana había ampliado su calendario de 154 a 162 partidos, y el comisionado Ford Frick había generado controversia al señalar que una nueva marca alcanzada después del partido 154 debía distinguirse de la establecida por Ruth bajo el calendario anterior.
Maris tenía 58 cuadrangulares después del juego número 154.
El debate acompañó su persecución hasta el final y durante años alimentó la idea de un supuesto “asterisco”, aunque MLB reconoció los 61 cuadrangulares como el récord de una temporada.
Una presión difícil de imaginar
La magnitud de perseguir a Ruth convirtió la temporada en una experiencia agotadora para Maris.
Su personalidad reservada contrastaba con la atención permanente de la prensa y con una parte de la afición que prefería que el récord permaneciera en manos de Ruth o que fuera Mantle quien lo rompiera.
Los relatos de la época describen cartas hostiles, amenazas y un nivel de presión que incluso se manifestó físicamente mientras avanzaba la temporada.
Aun así, llegó al último partido con 60.
Y respondió.
Ante 23,154 aficionados en Yankee Stadium, convirtió el tercer lanzamiento de su segundo turno del encuentro en uno de los batazos más famosos que haya salido de un bate de los Yanquis.
La pelota terminó en manos de un joven de 19 años
También quedó una historia particular detrás del cuadrangular.
La pelota cayó en las gradas del jardín derecho y fue atrapada por Sal Durante, un joven de 19 años.
Cuando posteriormente se encontró con Maris, Durante se ofreció a entregarle la histórica pelota. Maris sabía, sin embargo, que se había ofrecido una recompensa de 5,000 dólares por ella y le recomendó que la conservara y aprovechara económicamente su valor.
Fue otro episodio que terminó formando parte de la leyenda del jonrón 61.
Una marca que sobrevivió durante décadas
El récord de Maris permaneció como la marca absoluta de Grandes Ligas durante 37 años, hasta que Mark McGwire terminó la temporada de 1998 con 70 cuadrangulares.
Sammy Sosa también superó los 61 aquel mismo año.
En la Liga Americana, sin embargo, la cifra de Maris permaneció intacta durante 61 años, hasta que Aaron Judge conectó 62 jonrones en 2022.
Eso permite dimensionar mejor lo ocurrido aquel 1 de octubre de 1961.
Maris no simplemente superó una cifra.
Derribó una marca asociada a Babe Ruth que había sobrevivido más de tres décadas y estableció otro registro que resistió varias generaciones.
Un día como hoy, Roger Maris conectó el jonrón 61 y escribió para siempre su nombre en la historia del béisbol.

