El zurdo dominicano ya persigue marcas de leyendas como Orel Hershiser y Bob Gibson tras una racha que sacude a los Filis.
La historia de Cris Sánchez ya dejó de ser una sorpresa agradable en Filadelfia.
Ahora mismo se está convirtiendo en un fenómeno histórico.
El dominicano volvió a dominar a los Padres y extendió su racha a 44.2 entradas consecutivas sin permitir carreras, rompiendo una marca que llevaba más de un siglo intacta en los Phillies. Sí, más de 115 años.
Y es que ni siquiera un miembro del Salón de la Fama como Grover Alexander había logrado algo así desde 1911.
La verdad es que lo que está haciendo Sánchez empieza a entrar en territorio legendario.
Porque esto ya no se trata simplemente de una buena temporada. Tampoco de un “momento caliente”. Estamos hablando de una actuación dominante que lo coloca al lado de nombres como Orel Hershiser, Bob Gibson, Zack Greinke y Don Drysdale.
Nombres gigantes.
Nombres históricos.
Y ahora también aparece Cris Sánchez.
El zurdo silenciosamente ha construido la racha más impresionante de cualquier lanzador en MLB durante esta temporada. Contra San Diego volvió a sobrevivir al drama. Gavin Sheets estuvo cerca. Manny Machado también hizo explotar el Petco Park con un elevado que parecía cuadrangular. Después llegó un doble de Ramón Laureano que puso el récord pendiendo de un hilo.
Pero Sánchez nunca perdió el control.
Otro rodado.
Otro cero.
Otra página de historia.
Lo cierto es que la dimensión de esta hazaña se entiende mejor cuando se analiza el contexto. La racha comenzó el 30 de abril. Desde entonces, los Phillies cambiaron completamente el rumbo de su temporada… pero Sánchez jamás permitió una carrera.
Ni una.
El dato más salvaje quizá sea este: en todo el mes de mayo lanzó 39 entradas, ponchó a 45 bateadores, otorgó apenas tres boletos y terminó con efectividad perfecta de 0.00.
Una locura moderna.
De hecho, solo él y Orel Hershiser han logrado un mes completo sin permitir carreras como abridores puros en la historia reciente de Grandes Ligas.
Y ahí es donde el debate empieza a calentarse.
¿Estamos viendo al mejor pitcher dominicano del momento?
Porque mientras muchos focos siguen encima de figuras más mediáticas, Sánchez está destruyendo alineaciones completas con una mezcla brutal de comando, sangre fría y consistencia.
Además, su próxima salida podría colocarlo por encima de Zack Greinke, Carl Hubbell y Sal Maglie entre las rachas más largas de la Era de la Bola Viva.
El récord absoluto de Hershiser, con 59 entradas en blanco en 1988, todavía parece lejano.
Pero la realidad es otra.
Hace apenas semanas nadie imaginaba que Cris Sánchez estaría persiguiendo fantasmas históricos del béisbol.
Ahora MLB entera empieza a mirar hacia Filadelfia.
Y quizá lo más impactante de todo… es que esta historia todavía no termina.









