“El Toro” se convirtió el 22 de septiembre de 1986 en el primer lanzador nacido en México que alcanzó 20 triunfos durante una temporada de Grandes Ligas.
Fernando Valenzuela volvió a ensanchar los límites del béisbol mexicano el 22 de septiembre de 1986. Aquella noche, frente a los Astros de Houston, el zurdo de los Dodgers de Los Ángeles consiguió su victoria número 20 de la temporada y se convirtió en el primer lanzador nacido en México que alcanzaba esa cifra en las Grandes Ligas.
No fue una victoria cualquiera. Valenzuela dominó durante las nueve entradas en el Astrodome y condujo a los Dodgers a un triunfo por 9-2. Permitió apenas dos imparables y dos carreras —solo una limpia—, otorgó tres boletos y ponchó a cinco bateadores. Además, aportó con el bate al conectar un sencillo productor.
“El Toro” terminó aquella campaña con marca de 21-11 y efectividad de 3.14. Completó 20 de sus 34 aperturas, una carga de trabajo que retrata otra época del pitcheo y la resistencia extraordinaria del mexicano. Sus números lo mantuvieron en la pelea por el Premio Cy Young de la Liga Nacional, aunque finalmente ocupó el segundo lugar.
La verdad es que su influencia ya iba mucho más allá de una temporada. Valenzuela había sacudido las Grandes Ligas en 1981, cuando ganó el Cy Young, fue elegido Novato del Año y ayudó a los Dodgers a conquistar la Serie Mundial. La “Fernandomanía” había convertido cada una de sus aperturas en un acontecimiento.
Su historia tampoco quedó limitada a Estados Unidos.
En febrero de 1982 reforzó a los Naranjeros de Hermosillo durante la Serie del Caribe celebrada en esa ciudad. Ante los Leones de Ponce, de Puerto Rico, retiró a los primeros 17 bateadores y mantuvo el juego sin imparables hasta el octavo episodio. México ganó 14-0.
Valenzuela participó en tres Series del Caribe: en 1982 y 2001 con Hermosillo, y en 1993 como refuerzo de los Venados de Mazatlán. Terminó invicto, con marca de 1-0 y efectividad de 1.05.
Su aparición de 2001 tuvo un significado especial. Con 40 años, regresó al torneo con los Naranjeros casi dos décadas después de su primera participación, prolongando un vínculo que comenzó antes de que su figura se convirtiera en patrimonio sentimental del béisbol mexicano.
En 2013 fue exaltado al Salón de la Fama de la Serie del Caribe junto con Ricardo Carty, Tony Peña y Candy Maldonado.
Cuatro décadas después, aquella victoria número 20 permanece como una de las fechas esenciales de su carrera: la noche en que Fernando Valenzuela volvió a demostrar que un lanzador mexicano podía llegar hasta donde nadie de su país había llegado antes.

