El líder de la Fuerza del Pueblo plantea que las próximas elecciones abrirán un ciclo político de 30 años, en el que una nueva generación asumirá mayores responsabilidades en la dirección del país.
SANTO DOMINGO, República Dominicana. — El expresidente Leonel Fernández ha comenzado a hablar con mayor claridad sobre el relevo generacional dentro de la política dominicana. Sus recientes declaraciones, en las que menciona a su hijo, el senador Omar Fernández, entre los futuros líderes del país, abren interrogantes sobre la continuidad de su propia trayectoria política.
Durante una entrevista en Regente Podcast, conducido por la economista Erika Infante, el presidente de la Fuerza del Pueblo (FP) sostuvo que las elecciones de 2028 marcarán el comienzo de una nueva etapa histórica que, según su interpretación, podría extenderse durante tres décadas.
Fernández identificó a Omar, a la propia Erika Infante y a otros jóvenes como integrantes de una generación llamada a asumir responsabilidades en la conducción nacional.
El exmandatario también expresó su interés en que ese proceso comience con la Fuerza del Pueblo al frente del Gobierno, para establecer las bases que permitan la transición hacia nuevos liderazgos.
Su planteamiento parte de una lectura de la historia política dominicana, que considera marcada por ciclos de aproximadamente 30 años, entre los que citó los períodos de Rafael Leónidas Trujillo, Joaquín Balaguer y los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana.
¿Un retiro político o una transición planificada?
Las declaraciones adquieren relevancia porque Fernández también ha hablado de su intención de conducir a la Fuerza del Pueblo hacia las elecciones de 2028 y, posteriormente, entregar el liderazgo a una nueva generación.
Sin embargo, el expresidente no ha anunciado formalmente su retiro de la actividad política ni ha señalado a Omar Fernández como su sucesor presidencial inmediato.
Por su parte, el senador del Distrito Nacional ha expresado públicamente su respaldo a las aspiraciones políticas de su padre, mientras dirigentes de la Fuerza del Pueblo han defendido la posibilidad de que Leonel vuelva a encabezar la candidatura presidencial de la organización.
El debate sobre el relevo generacional se produce cuando las principales organizaciones políticas comienzan a perfilar sus estrategias de cara a los comicios de 2028.
En ese escenario, las palabras de Fernández colocan nuevamente a Omar en la conversación sobre el futuro de la Fuerza del Pueblo, aunque todavía no existe una definición formal sobre el papel que asumiría en una eventual transición.
Por ahora, Leonel Fernández mantiene su liderazgo partidario y su mirada puesta en 2028. La incógnita es cuándo y bajo qué condiciones estaría dispuesto a pasar la antorcha política a una nueva generación.

