El dominicano recibió nueve carreras en apenas 3.1 entradas y Philadelphia cayó 15-1 ante Kansas City en una noche para el olvido.
La peor noche de Cristopher Sánchez llegó cuando menos se esperaba.
Después de consolidarse durante buena parte de la temporada como uno de los brazos más confiables de la rotación de Philadelphia, Cristopher Sánchez vivió este lunes una actuación que quedará marcada en las estadísticas por razones muy distintas a las habituales.
El zurdo dominicano (10-4) sufrió la peor apertura de su carrera en las Grandes Ligas al permitir nueve carreras y 12 imparables en apenas 3.1 entradas, con un boleto y un ponche, mientras los Kansas City Royals aplastaban 15-1 a los Philadelphia Phillies en el Kauffman Stadium.
La verdad es que el partido prácticamente quedó definido desde el primer episodio.
Kansas City explotó desde el inicio con un ataque de seis carreras, favorecido primero por un error en tiro del campocorto Trea Turner y luego por sencillos remolcadores de Nick Loftin y Starling Marte. El golpe más duro llegó con dos outs, cuando Luke Maile conectó un cuadrangular de tres carreras que puso el marcador 6-1.
Ese fue apenas el comienzo de una ofensiva que nunca levantó el pie del acelerador.
Los Royals no dieron respiro
El equipo local terminó la noche con 22 imparables, su mejor registro ofensivo de la temporada, y anotó al menos una carrera en cada uno de los ocho innings en los que pasó por el plato.
Además de Maile, también castigaron a los Phillies con jonrones Salvador Pérez, Lane Thomas y Tyler Tolbert, quien firmó una actuación memorable al batear de 5-5, anotar tres carreras e impulsar dos, incluyendo el primer cuadrangular de su carrera en las Grandes Ligas.
Salvador Pérez también escribió un capítulo importante. Su undécimo jonrón de la temporada fue el número 314 de su trayectoria, quedando a solo tres del histórico récord de la franquicia establecido por George Brett.
Y es que cada vez que parecía que Philadelphia encontraba un respiro, Kansas City respondía con otro batazo oportuno. La ofensiva nunca dejó de producir.
Philadelphia nunca encontró respuesta
La única anotación de los Phillies llegó en la primera entrada gracias a un doble remolcador de Alec Bohm.
Aunque Trea Turner conectó cuatro imparables en tres turnos oficiales, el resto de la alineación fue ampliamente controlado por el abridor Noah Cameron, quien trabajó cinco episodios permitiendo apenas una carrera.
El ambiente terminó de calentarse en la sexta entrada cuando Kyle Schwarber fue expulsado tras discutir con el umpire principal Alan Porter luego de recibir su tercer ponche de la noche.
Con esta derrota, Philadelphia ha perdido tres de sus últimos cuatro compromisos y buscará reaccionar rápidamente para evitar que el tropiezo afecte el ritmo de una campaña en la que sigue siendo protagonista.
Lo más impactante de la noche fue el desplome de Cristopher Sánchez.
El dominicano, que venía construyendo argumentos para ser considerado entre los lanzadores más consistentes de la Liga Nacional, permitió nueve carreras, la cifra más alta de toda su carrera, además de recibir 12 hits, otro récord personal negativo.
Sin embargo, en una temporada de Grandes Ligas, incluso los mejores abridores atraviesan noches difíciles. La diferencia suele estar en la capacidad para responder después de ellas.
Ahora todas las miradas apuntan a su próxima apertura.
Porque si algo ha demostrado Cristopher Sánchez durante los últimos meses es que sabe levantarse después de la adversidad. La gran pregunta es si esta salida quedará como un simple accidente en el camino o marcará el inicio de un momento complicado para el estelar dominicano.









