El cantautor panameño Rubén Blades volvió a poner el dedo en la herida. A 36 años de la invasión a Panamá, considera inconcebible que todavía no se sepa cuántos panameños murieron y que exista silencio alrededor de ese episodio que marcó al país.
Blades calificó la invasión a Panamá como uno de los hechos más bochornosos y distorsionados de la historia nacional. Un acontecimiento que, asegura, sigue sin revisarse con la seriedad que merece.
Un pasado que aún duele
El 20 de diciembre de 1989, Estados Unidos lanzó la operación “Causa Justa” para capturar al entonces dictador Manuel Antonio Noriega. Más de 26 mil soldados y armamento de última generación entraron en Panamá. El saldo humano sigue siendo motivo de disputa.
Documentos oficiales hablan de poco más de 500 fallecidos. Sin embargo, en Panamá se manejan cifras mucho mayores. La Comisión creada en 2016 ha identificado a más de 200 víctimas y mantiene decenas de casos abiertos. Para Blades, esa falta de claridad mantiene abiertas las heridas.
“Mientras no hagamos una revisión seria, el dolor y la deuda histórica seguirán ahí”, expresó el artista, quien recordó que Noriega fue respaldado durante años por Estados Unidos antes de ser derrocado por la fuerza.
Memoria, justicia y compromiso
El debate sigue vivo. Para algunos, la invasión fue consecuencia directa de las decisiones del régimen militar. Para otros, un acto injustificable que cobró vidas inocentes y dejó cicatrices profundas.
El presidente José Raúl Mulino afirmó que el país guarda luto y reiteró su compromiso con la verdad, la justicia y la democracia. Un mensaje que busca honrar a las víctimas y evitar que un episodio similar vuelva a repetirse.
Treinta y seis años después, la invasión a Panamá sigue siendo una herida abierta. Y voces como la de Rubén Blades recuerdan que sin memoria no hay cierre posible.

