La política exterior Dominicana es de las más alineadas con cualquier postura que adopte EE.UU. No somos segundos de nadie en eso. Pero llama la atención el énfasis contra la legitimidad de Delcy Rodríguez y la denuncia de una supuesta pretensión de perpetuarse en el poder. Ni los discursos más radicales en el mundo ponen ese acento, porque el primero que reconoce que con esos bueyes hay que arar es EE.UU.
Lo mismo hace la Unión Europea al decir que mantendrá “un compromiso específico con las autoridades venezolanas”. Total, que después de la bravuconada, dice nuestro embajador en la OEA que trabajarán con Delcy porque: “Lo primero es preservar el funcionamiento básico de las instituciones del Estado” venezolano. Si esa es la prioridad, ¿por qué aparentar más papitas que el papa?
Fuente: El Caribe

