Osvaldo 'Ozzie' Virgil
El histórico jugador de Montecristi llegó a las Grandes Ligas el 23 de septiembre de 1956, fecha en la que el país celebra el Día Nacional del Pelotero.
Hace 70 años, Osvaldo Virgil salió al terreno del Polo Grounds de Nueva York y convirtió una participación aparentemente rutinaria en un capítulo decisivo para el deporte dominicano. El 23 de septiembre de 1956, “El Orégano” se convirtió en el primer jugador nacido en República Dominicana que participó en un partido de Grandes Ligas.
Virgil, nacido en Montecristi el 17 de mayo de 1932, debutó con los Gigantes de Nueva York frente a los Filis de Filadelfia. El dirigente Bill Rigney lo colocó como séptimo bate y defensor de la tercera base.
No consiguió imparables en cuatro turnos. Fue retirado con rodado al campocorto, elevado al jardín derecho, batazo por tercera y elevado de foul a primera base. Los Filis ganaron 6-2 ante 6,134 espectadores, pero el resultado terminó siendo un detalle menor frente al alcance histórico de aquella tarde.
Virgil había sido firmado por apenas 300 dólares. Una semana después de su debut, el 30 de septiembre, conectó sus primeros cinco imparables durante una doble cartelera contra Filadelfia: un doble y dos sencillos en el primer partido, además de un triple y otro sencillo en el segundo.
Su condición de pionero volvió a manifestarse en 1958, cuando se convirtió en el primer jugador negro de los Tigres de Detroit. El 19 de junio de ese año bateó cuatro sencillos y un doble frente a los Senadores de Washington.
También formó junto con Juan Marichal la primera batería dominicana de lanzador y receptor en las Grandes Ligas, mientras ambos pertenecían a los Gigantes de San Francisco.
Virgil disputó nueve temporadas en las Mayores entre 1956 y 1969. Participó en 324 encuentros con cinco organizaciones y terminó con promedio de .231, 174 imparables, 14 cuadrangulares y 73 carreras remolcadas.
Su trayectoria se extendió al béisbol del Caribe. Con los Leones del Escogido fue campeón de bateo en 1956-57 con promedio de .312 y encabezó el torneo con 32 remolcadas. También jugó para las Águilas Cibaeñas y desarrolló una carrera destacada con los Indios de Mayagüez en Puerto Rico.
Después de retirarse como jugador, trabajó durante 19 temporadas como entrenador de Grandes Ligas y dirigió clubes en República Dominicana y Venezuela. El torneo dominicano de 2006-07 fue dedicado a su figura y el aeropuerto de Montecristi recibió su nombre.
Virgil murió el 29 de septiembre de 2024. Siete décadas después de aquel primer partido, su debut continúa representando el punto de partida de una historia que llevó a cientos de dominicanos hasta las Grandes Ligas y colocó a cinco de ellos —Juan Marichal, Pedro Martínez, Vladimir Guerrero, David Ortiz y Adrián Beltré— en el Salón de la Fama de Cooperstown.

