En tiempos donde las redes sociales aceleran todo y la atención parece durar apenas segundos, el Ateneo Amantes de la Luz decidió detenerse para recordar algo esencial: la educación sigue siendo el motor más poderoso para transformar una sociedad.
Así lo expresó su presidente, Carlos Manuel Estrella, durante el discurso central de la entrega del Premio Peña y Reinoso al Magisterio Nacional 2026, una ceremonia cargada de simbolismo y memoria histórica celebrada en el marco del 152 aniversario de la institución cultural.
El acto, realizado en el salón profesor Federico Izquierdo, reunió a educadores, intelectuales, gestores culturales y representantes de distintos sectores vinculados al desarrollo académico y humano del país. Pero más allá de los reconocimientos, el mensaje que atravesó la actividad fue claro: la cultura y el pensamiento crítico siguen siendo necesarios en una sociedad cada vez más expuesta a la superficialidad y la distracción constante.
“El Ateneo mantiene firme su misión de servir a la luz del conocimiento frente a la oscuridad de la ignorancia”, afirmó Estrella ante los asistentes, evocando el legado de Manuel de Jesús Peña y Reinoso, fundador de la entidad el 4 de junio de 1874 y figura clave del pensamiento humanista dominicano.
Y la verdad es que sus palabras encontraron eco en un contexto donde muchos sectores educativos y culturales observan con preocupación el deterioro del debate público, la pérdida del hábito de lectura y el predominio de contenidos efímeros sobre espacios de reflexión más profunda.
Durante su intervención, Estrella defendió el papel de la educación no solo como herramienta académica, sino también como una forma de construir ciudadanía, sensibilidad social y conciencia colectiva. Además, insistió en que preservar la cultura y fortalecer los valores humanos se ha convertido en un desafío urgente para las nuevas generaciones.
La ceremonia también sirvió para reconocer trayectorias que, según la institución, representan ejemplos de servicio, ética y compromiso con el país.
En Educación Primaria fue distinguida la maestra Josefa Mercedes López Díaz; en Educación Secundaria, Brígida Altagracia Morillo Olivo; y en Educación Superior, Luis Midence III, por sus aportes a la formación académica dominicana.
Asimismo, la Escuela de Educación Especial de la ADR recibió un reconocimiento especial por su labor en favor de la inclusión y el acompañamiento a niños y jóvenes con condiciones especiales, un gesto que arrancó aplausos entre los presentes.
El Premio Peña y Reinoso también reconoció a Franklin Abel Gutiérrez Gutiérrez en Mérito en el Exterior; a Francisco Alfredo Arias Tolentino en Servicio a la Comunidad; y a Félix Jacinto Bienvenido Bretón Bretón en la categoría Periodismo del Cibao, Darío Flores.
La lista de homenajeados incluyó además a Efraín Alberto Castillo Arredondo en Mérito Cultural y a Francisco Manuel Batista Bisonó en Pro Arte Nacional.
Al cierre de la actividad, el Ateneo reiteró su intención de avanzar hacia una renovación física y tecnológica que permita ampliar su impacto educativo y cultural. Una apuesta que busca conectar la tradición de una institución centenaria con las exigencias del presente, sin renunciar a los valores que le dieron origen hace más de siglo y medio.















