Santo Domingo.– Luisito Pie decidió no guardar silencio. El medallista olímpico dominicano respondió este martes a los ataques racistas y a los cuestionamientos sobre su nacionalidad por ser hijo de padres haitianos, dejando un mensaje firme, pero también profundamente humano.
“Soy dominicano. Y aunque a algunos les incomode, nada cambiará esa realidad”, expresó el atleta mediante una publicación en sus redes sociales.
Pie reconoció que durante mucho tiempo evitó responder a los comentarios ofensivos. Sin embargo, entendió que había llegado el momento de hablar, no solamente para defender su identidad, sino para enfrentar una forma de discriminación que continúa golpeando a muchas personas por su color de piel, apellido o ascendencia.
El taekwondista, ganador de la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Río 2016, aseguró que nunca ha ocultado sus raíces haitianas y que, lejos de avergonzarse, se siente orgulloso de ellas. Al mismo tiempo, reafirmó su amor por la República Dominicana, país que ha representado en los escenarios deportivos más importantes del mundo.
“Agradezco a Dios por haberme permitido nacer en esta tierra; si pudiera elegir, volvería a nacer en la República Dominicana una y mil veces”, manifestó.
“La medalla la ganó la República Dominicana”
La verdad es que Pie no habló únicamente desde el dolor provocado por los ataques. También lo hizo desde la autoridad de quien llevó la bandera dominicana en el pecho y entregó años de sacrificio para colocar al país en el podio olímpico.
“Cuando gané una medalla olímpica, no la ganó un color de piel o un apellido: la ganó la República Dominicana”, sostuvo.
El atleta defendió que la identidad nacional no puede medirse por las facciones, el tono de piel ni el origen de los padres. Para Pie, ser dominicano se demuestra mediante el amor por la patria, el respeto a sus símbolos y el compromiso cotidiano de trabajar por una sociedad mejor.
Además, dejó clara su posición sobre la situación migratoria. Afirmó que respalda el cumplimiento de las leyes y la regulación de la migración irregular, pero advirtió que esa defensa no puede convertirse en una licencia para humillar o despreciar.
“Defender las leyes jamás debe ser excusa para el racismo o el desprecio hacia otro ser humano”, puntualizó.
Luisito Pie cerró su mensaje sin esconder ninguna parte de su historia: es dominicano de ascendencia haitiana. Esa es su identidad, aseguró, y no existe razón para ocultarla. La bandera que levantó en Río 2016 fue la tricolor dominicana. Esa misma, dijo con orgullo, es la que continuará defendiendo.










