San José de las Matas.– El balneario La Ventana, uno de los rincones naturales más queridos y visitados por los matenses, atraviesa una situación que provoca preocupación, tristeza e indignación. La maleza crece sin control, los desperdicios se acumulan y la falta de mantenimiento va apagando, poco a poco, el encanto de un espacio ligado a incontables recuerdos familiares.
Durante generaciones, La Ventana ha sido mucho más que un lugar para darse un baño. Allí se han reunido familias enteras, grupos de amigos y visitantes que llegan a San José de las Matas atraídos por la belleza de sus aguas y su singular formación natural. Sin embargo, quienes acuden actualmente encuentran una imagen muy distinta a la que conservan en la memoria.
El deterioro del balneario fue puesto sobre la mesa por Rafael de Mesa durante un comentario en el programa Expresión Libre. El comunicador formuló una pregunta incómoda, pero necesaria: ¿habrá que esperar que el Estado destine 13 o 14 millones de pesos para que las autoridades de Sajoma puedan realizar, aunque sea, una jornada de limpieza en La Ventana?
La interrogante busca llamar la atención sobre un problema que, a simple vista, no parece necesitar una inversión millonaria para comenzar a enfrentarse. Y es que una brigada de tres o cuatro personas, equipada con las herramientas necesarias para chapear, retirar los desperdicios y acondicionar las áreas más afectadas, podría representar un primer paso importante.
Además, la instalación de zafacones, letreros de orientación y un programa regular de mantenimiento ayudaría a conservar el lugar en mejores condiciones. No se trata únicamente de organizar una limpieza ocasional para tomar fotografías y luego desaparecer. La Ventana necesita seguimiento, responsabilidad y presencia constante.
La realidad, sin embargo, es desalentadora. En varios puntos, la vegetación dificulta el acceso, mientras botellas, fundas plásticas, envases de comida y otros residuos alteran el paisaje. Lo que debería ser una carta de presentación del municipio corre el riesgo de convertirse en una muestra dolorosa de descuido.
También existe una responsabilidad ciudadana que no puede pasarse por alto. Parte de la basura es dejada por visitantes y residentes que disfrutan del río, pero olvidan llevarse los desperdicios que producen. La verdad es que ninguna autoridad podrá mantener limpio el balneario si quienes acuden vuelven a convertirlo en un vertedero improvisado.
Por esa razón, el rescate de La Ventana requiere un esfuerzo compartido. Las autoridades municipales y ambientales deben cumplir con su responsabilidad de intervenir, acondicionar y proteger el espacio, pero los ciudadanos también tienen el deber de cuidar aquello que pertenece a todos. Disfrutar del río y dejar allí platos desechables, botellas o bolsas plásticas es como ensuciar el patio de la propia casa.
Mientras las respuestas tardan, La Sierra observa cómo se deteriora uno de sus principales símbolos naturales. La Ventana no es solamente un balneario: representa historia, identidad, turismo y orgullo para San José de las Matas. Su recuperación podría contribuir, además, a fortalecer la actividad comercial de las comunidades cercanas y ofrecer una experiencia más segura y agradable a los visitantes.
El llamado está dirigido a las autoridades municipales, a las instituciones ambientales, a las organizaciones comunitarias y a toda la población. Todavía hay tiempo para rescatar este espacio, pero se necesita actuar con urgencia y abandonar la indiferencia.
Defender La Ventana es proteger una parte entrañable de San José de las Matas. Porque si esta “ventana” natural termina cerrándose por la basura y el abandono, la pérdida será de todos.
A continuación, compartimos el comentario de Rafael de Mesa en el programa Expresión Libre, donde expone la situación y reclama una respuesta concreta para uno de los balnearios más emblemáticos de Sajoma.















