La verdad es que 2025 fue mucho más que números y rankings. Fue el año en que el streaming terminó de confirmar algo que ya intuíamos: no solo manda en el consumo audiovisual, también define de qué hablamos, qué discutimos y hasta qué nos inquieta como sociedad.
Violencia juvenil, trabajos que vacían por dentro, crisis de identidad, miedo al futuro, tecnología que promete pero también devora. Las series más vistas del año no escaparon de esas tensiones; al contrario, las pusieron en primer plano y conectaron con millones de personas alrededor del mundo.
Además, las plataformas dejaron claro que ya no basta con entretener. En 2025 apostaron por historias ambiciosas, incómodas y, a veces, difíciles de digerir. Series que no solo se veían en maratón un fin de semana, sino que se comentaban el lunes, se analizaban en redes y se quedaban rondando en la cabeza.
Netflix volvió a liderar en alcance global, sí. Pero Apple TV+, Max y Prime Video también colocaron títulos clave entre lo más visto y comentado del año, demostrando que la competencia está más viva que nunca.
Lejos de fórmulas seguras, muchas de estas producciones se atrevieron a mirar de frente temas espinosos: la alienación laboral, la pérdida del yo, la ética del progreso y el impacto real de la tecnología en la vida cotidiana. No fueron simples series; fueron conversaciones abiertas.
Este es un repaso por las producciones que marcaron 2025 en vistas, impacto y relevancia cultural.
Adolescence (Netflix)
Una de las grandes sorpresas del año llegó casi en silencio. Adolescence, miniserie británica de apenas cuatro episodios, aterrizó en Netflix un viernes cualquiera, sin grandes campañas previas. Y, aun así, arrasó.
Con más de 142,6 millones de vistas en sus primeros 90 días, se convirtió en la segunda serie en inglés más vista de la plataforma, superando incluso a Stranger Things 4. En solo once días ya había alcanzado 66,3 millones de reproducciones, un récord para una serie limitada.
Dirigida por Philip Barantini y cocreada por Stephen Graham, la historia no se anda con rodeos: empieza con la policía irrumpiendo en una casa suburbana y el arresto de Jamie Miller, un chico de 13 años acusado de asesinar a un compañero de escuela. Desde ahí, la serie avanza como un retrato fragmentado, crudo y profundamente incómodo de lo que deja un crimen a su paso.
El tercer episodio —un duelo psicológico, casi claustrofóbico, entre Jamie y una psicóloga interpretada por Erin Doherty— se convirtió en uno de los momentos televisivos más comentados y perturbadores del año.
Pluribus (Apple TV+)
Después de cerrar definitivamente el universo de Breaking Bad, Vince Gilligan regresó en 2025 con Pluribus, una serie de ciencia ficción tan inquietante como precisa. Desde su estreno, atrapó a la audiencia casi sin dar respiro.
La historia sigue a Carol (Rhea Seehorn), una escritora que se convierte en una de las únicas doce personas del planeta que no sucumben a una pandemia de “mente colmena”, causada por un virus sintetizado a partir de código alienígena. Suena extremo, y lo es. Pero ahí está la clave: la serie usa la ciencia ficción para hablar de control, identidad y miedo colectivo.
El impacto fue inmediato. Pluribus rompió récords en Apple TV+ y se convirtió en el debut dramático más visto de la plataforma, superando incluso a Severance. Solo en su primera semana, los dos episodios iniciales acumularon 6,4 millones de horas de visualización en Estados Unidos.
Severance – Temporada 2 (Apple TV+)
El regreso de Severance fue, sin exagerar, uno de los eventos televisivos más esperados del año. Tras casi tres años de espera, la segunda temporada no solo cumplió: profundizó y dolió más.
La serie amplió el misterio de Lumon, la empresa que separa quirúrgicamente la vida laboral de la personal, pero lo más potente fue su enfoque emocional. A medida que Mark (Adam Scott), Helly (Britt Lower) y el resto del equipo avanzan, el espectador empieza a ver con mayor claridad lo que pierden cada vez que cruzan la puerta del trabajo.
El resultado fue, en muchos momentos, devastador. Personajes secundarios como Gemma (Dichen Lachman) y Harmony (Patricia Arquette) ganaron capas emocionales que enriquecieron aún más un universo narrativo ya inquietante.
Stranger Things – Temporada 5 (Netflix)
El adiós definitivo de Stranger Things no podía ser discreto. Su quinta y última temporada llegó en 2025 rompiendo récords y reafirmando su estatus como fenómeno global.
La primera parte registró 59,6 millones de vistas en apenas cinco días, convirtiéndose en el mejor estreno de una serie en inglés en la historia de Netflix durante su primera semana.
La trama cerró la saga de Hawkins mezclando horror, ciencia ficción y drama humano, los mismos ingredientes que conquistaron al público desde el inicio. Además, el impacto fue tal que todas las temporadas anteriores regresaron simultáneamente a los rankings, un logro histórico para la plataforma.
Merlina – Temporada 2 (Netflix)
Wednesday, o Merlina, volvió a demostrar que no fue una moda pasajera. Protagonizada por Jenna Ortega, su segunda temporada superó 94,5 millones de vistas en 91 días, entrando en la lista de los títulos más populares de Netflix de todos los tiempos.
La serie mantuvo su mezcla de misterio, comedia oscura y relato de crecimiento personal, todo envuelto en una estética gótica inconfundible. Merlina Addams terminó de consolidarse como un símbolo cultural moderno, generando tendencias virales, imitaciones y debates en redes.
Squid Game – Temporada 3 (Netflix)
La tercera temporada de Squid Game confirmó que su impacto global sigue intacto. Estrenada el 27 de junio, superó los 60 millones de vistas en solo tres días, logrando en ese momento el mejor debut global en la historia de Netflix.
La serie coreana volvió a apoyarse en metáforas duras sobre desigualdad, desesperación y competencia extrema. Y es que, aunque los juegos cambian, el mensaje sigue siendo incómodamente reconocible, razón por la cual se mantuvo durante semanas entre lo más visto en decenas de países.

