Por Lincoln López
José Jáquez (Los Montones, 1955-2024), escritor, artista y periodista, elevó la cultura dominicana con su legado literario. Una muestra de su calidad creativa quedó plasmada en el género de las greguerías, publicadas en periódicos nacionales en su exitosa columna titulada Ají Tití.
• Barbero de Barahona se salva por un pelito de cinco atracadores.
“Hacer humor bueno —como define José, y yo, inteligente— requiere talento, muchos libros leídos, ética social y amor por su pueblo”, afirmó un tocayo de Jáquez en un artículo publicado en El Caribe en 2024. Además de compartir el mismo nombre, ambos fueron colegas como escritores, artistas y periodistas: José Mercader. En dicho ensayo, Mercader citó a Juan Bosch, destacado literato y pensador, quien “señaló a José Jáquez como un maestro, y lo fue”.
• Quien recibe una beca en el extranjero, lo que estudia es quedarse.
Otro factor que incidió en que alcanzara ese nivel de calidad fue su dedicación permanente. En una entrevista radial, José Jáquez expresó: “Yo escribo Ají Tití desde hace treinta años, ininterrumpidamente, sin repetir una greguería”.
Pero este no fue el único género que cultivó el también libretista. Fue autor de quince libros, entre ellos El merengue tiene un rey, Sajoma —poemas escritos al estilo de la décima espinela— y Sin miedo a Trujillo.
• Si usted no sabe de economía, economice el tiempo y no hable.
Por definición, las greguerías son “poemas que constan de una sola frase, cuyo propósito principal es expresar alguna idea de carácter filosófico, humorístico o de cualquier otra índole. Nacen de la naturalidad y la sencillez” (Maestrovirt). Aunque existen antecedentes, se consideran una creación del escritor y periodista español Ramón Gómez de la Serna (1888-1963).
• Los cirujanos del busto cogen su trabajo a pecho.
El profesor y poeta Noel Rodríguez señaló que la columna Ají Tití tiene dos aspectos que deben considerarse: sentido y estructura. Sobre el primero escribió: “Es un fabuloso recurso para denunciar ciertas prácticas sociales… Sin embargo, hay que ser cuidadoso de no denostar ni abusar de las personas…”.
• El que abusa de un menor merece una pena mayor.
Sobre la estructura, expresó: “Ají Tití no tiene una estructura fija; se construye tomando en cuenta la habilidad de quien lo crea… El trasfondo que hay es lo que da sentido a este contrasentido. A veces está cargado de humor negro, ironía, sarcasmo, parodia, doble sentido, crítica social…”.
• ¡Esto no tiene remedio! Aumentan los precios de las medicinas.
Ají tití es el nombre con el cual identificamos un tipo de arbusto muy común en nuestro país. Produce un fruto bastante picante, muy apreciado por un segmento de la cultura criolla. Aunque su tallo se esfuerza por elevarse, otros arbustos tratan de impedirlo…
Un daño parecido sufre nuestra cultura: no alcanza a desarrollarse debido al ataque constante de parásitos, mediocres, ignorantes, pulgosos y oportunistas…
José Jáquez (Los Montones, 1955-2024), escritor, artista y periodista, elevó la cultura dominicana con su legado literario. Una muestra de su calidad creativa quedó plasmada en el género de las greguerías, publicadas en periódicos nacionales en su exitosa columna titulada Ají Tití.
• Barbero de Barahona se salva por un pelito de cinco atracadores.
“Hacer humor bueno —como define José, y yo, inteligente— requiere talento, muchos libros leídos, ética social y amor por su pueblo”, afirmó un tocayo de Jáquez en un artículo publicado en El Caribe en 2024. Además de compartir el mismo nombre, ambos fueron colegas como escritores, artistas y periodistas: José Mercader. En dicho ensayo, Mercader citó a Juan Bosch, destacado literato y pensador, quien “señaló a José Jáquez como un maestro, y lo fue”.
• Quien recibe una beca en el extranjero, lo que estudia es quedarse.
Otro factor que incidió en que alcanzara ese nivel de calidad fue su dedicación permanente. En una entrevista radial, José Jáquez expresó: “Yo escribo Ají Tití desde hace treinta años, ininterrumpidamente, sin repetir una greguería”.
Pero este no fue el único género que cultivó el también libretista. Fue autor de quince libros, entre ellos El merengue tiene un rey, Sajoma —poemas escritos al estilo de la décima espinela— y Sin miedo a Trujillo.
• Si usted no sabe de economía, economice el tiempo y no hable.
Por definición, las greguerías son “poemas que constan de una sola frase, cuyo propósito principal es expresar alguna idea de carácter filosófico, humorístico o de cualquier otra índole. Nacen de la naturalidad y la sencillez” (Maestrovirt). Aunque existen antecedentes, se consideran una creación del escritor y periodista español Ramón Gómez de la Serna (1888-1963).
• Los cirujanos del busto cogen su trabajo a pecho.
El profesor y poeta Noel Rodríguez señaló que la columna Ají Tití tiene dos aspectos que deben considerarse: sentido y estructura. Sobre el primero escribió: “Es un fabuloso recurso para denunciar ciertas prácticas sociales… Sin embargo, hay que ser cuidadoso de no denostar ni abusar de las personas…”.
• El que abusa de un menor merece una pena mayor.
Sobre la estructura, expresó: “Ají Tití no tiene una estructura fija; se construye tomando en cuenta la habilidad de quien lo crea… El trasfondo que hay es lo que da sentido a este contrasentido. A veces está cargado de humor negro, ironía, sarcasmo, parodia, doble sentido, crítica social…”.
• ¡Esto no tiene remedio! Aumentan los precios de las medicinas.
Ají tití es el nombre con el cual identificamos un tipo de arbusto muy común en nuestro país. Produce un fruto bastante picante, muy apreciado por un segmento de la cultura criolla. Aunque su tallo se esfuerza por elevarse, otros arbustos tratan de impedirlo…
Un daño parecido sufre nuestra cultura: no alcanza a desarrollarse debido al ataque constante de parásitos, mediocres, ignorantes, pulgosos y oportunistas…

