El dominicano sigue construyendo un legado que ya lo coloca entre las figuras más influyentes de su generación y con un firme rumbo hacia Cooperstown.
Juan Soto All-Star: un lugar reservado para los elegidos
Hay jugadores que llegan al Juego de Estrellas por una temporada brillante. Y luego está Juan Soto.
El dominicano recibió su quinto llamado al All-Star Game, una distinción que confirma que su nombre ya dejó de pertenecer únicamente al presente para empezar a escribirse junto al de las grandes leyendas del béisbol. La verdad es que, con apenas 27 años, pocos jugadores en la historia habían construido un currículum tan impresionante.
No se trata únicamente de estadísticas. Se trata del respeto que inspira dentro del juego.
Andy Green lo compara con las leyendas
El piloto interino de los Mets, Andy Green, sabe perfectamente cómo luce un futuro miembro del Salón de la Fama.
Durante su carrera compartió clubhouse con Randy Johnson y Roberto Alomar. Más adelante dirigió junto a Mark McGwire, uno de los bateadores más temidos de todos los tiempos. Por eso, cuando habla de Soto, sus palabras adquieren un peso especial.
«Va por ese tipo de camino. Hay muy pocas personas en este deporte de las que se pueda decir eso», aseguró Green.
Y es que Soto ya reúne credenciales que muchos jugadores persiguen durante toda una carrera.
Es campeón de Serie Mundial, ganador de un título de bateo, líder de OPS, dueño del contrato más grande en la historia de las Grandes Ligas —US$765 millones— y ahora suma una nueva participación en el clásico de mitad de temporada.
El récord que puede romper
El dato más impresionante está por llegar.
Con esta convocatoria, Juan Soto All-Star está a punto de convertirse en el jugador más joven en disputar un Juego de Estrellas con cuatro franquicias diferentes, una marca que refleja no sólo su talento, sino la capacidad de mantener un nivel de excelencia sin importar el uniforme que vista.
El siguiente pelotero que alcanzó esa hazaña lo hizo recién a los 31 años.
La mentalidad cambió después de quedarse fuera
El propio Soto reconoció que la temporada pasada dejó una enseñanza.
Tras un lento comienzo con los Mets, quedó fuera del Juego de Estrellas por primera vez en varios años. Aquello no pasó desapercibido.
«Me motivó. Tenía que ser mejor», admitió el dominicano.
Y respondió como lo hacen los grandes.
Este año llegó con una preparación diferente y volvió a convertirse en uno de los bateadores más consistentes de las Grandes Ligas, pese a perder algunas semanas por una lesión en la pantorrilla derecha.
Green incluso comparó su concentración con la que veía en Mark McGwire durante sus años como jugador.
«Los grandes tienen un enfoque que va mucho más allá del que tiene una persona común», explicó.
El Salón de la Fama ya aparece en el horizonte
Lo cierto es que la conversación alrededor de Soto dejó de ser sobre su potencial.
Ahora gira alrededor de su legado.
A sus 27 años ya es comparado con nombres históricos como Mickey Mantle, Jimmie Foxx y Eddie Mathews, peloteros que dominaron las Grandes Ligas desde muy jóvenes.
Incluso dentro del clubhouse genera admiración.
El novato Carson Benge recordó que la primera vez que vio a Soto durante los entrenamientos primaverales simplemente quedó sorprendido.
«Pensé: ¡No puede ser!», confesó.
La verdadera pregunta todavía no tiene respuesta
Cinco Juegos de Estrellas parecen apenas el comienzo.
Ahora el desafío será conquistar el premio al Jugador Más Valioso, pelear por un título de jonrones y, sobre todo, devolver a los Mets a la cima del béisbol después de décadas de frustraciones.
Porque la historia de Juan Soto ya no consiste en demostrar que pertenece entre los mejores.
La gran incógnita es mucho más ambiciosa:
¿Hasta dónde puede llegar uno de los peloteros más extraordinarios que ha producido República Dominicana?









