Nueva York.— A horas de disputar las Finales de la NBA con los Knicks, Karl-Anthony Towns dejó por un momento a un lado las estadísticas, los esquemas tácticos y la presión de la serie para hablar desde el corazón.
El estelar jugador aseguró que formar parte de este capítulo histórico para Nueva York tiene un significado especial, no solo para él, sino también para su familia y sus raíces dominicanas.
«Significa mucho por mi madre», confesó Towns durante una rueda de prensa que por momentos se tornó emotiva.
Y es que detrás de la estrella de la NBA hay una historia familiar marcada por el sacrificio. Su madre emigró desde República Dominicana a Nueva York y, según recordó el propio Towns, quedó impactada la primera vez que vio el Madison Square Garden y sintió la pasión que la ciudad respira por los Knicks.
La verdad es que para cualquier jugador vestir la camiseta de Nueva York representa una enorme responsabilidad. Pero para Towns, nacido y criado en Nueva Jersey y fanático de los Knicks desde niño, el momento tiene un peso aún mayor.
Recordó que su madre nunca fue una experta en las reglas del baloncesto, pero sí comprendía algo que para muchos aficionados sigue siendo una verdad absoluta: los grandes jugadores brillan en el Madison Square Garden.
Ahora le toca a él escribir su propia página en ese escenario.
Towns llegó a los Knicks la temporada pasada y rápidamente se convirtió en una de las piezas fundamentales de una franquicia que llevaba más de dos décadas esperando volver a las Finales de la NBA. La última aparición del equipo en esta instancia había sido en 1999.
Además, el pívot dominicano reconoció que vive cada partido con un profundo sentido de gratitud.
«Nunca sabes qué te depara la vida ni si tendrás otra oportunidad», expresó.
Mientras Nueva York sueña con conquistar su primer campeonato desde 1973, Towns entiende que está frente a una oportunidad única. No solo busca un anillo de campeón. También persigue algo más difícil de conseguir: dejar una huella imborrable en la historia de una franquicia legendaria y regalarle a la comunidad dominicana un motivo más para sentirse orgullosa.









