Nueva York. Cuando parecía que los Knicks tenían el control absoluto de las Finales y que el Madison Square Garden se preparaba para celebrar otro paso hacia el campeonato, los Spurs encontraron una última dosis de orgullo. Y la verdad es que la encontraron en el momento exacto.
Con una actuación monumental de Victor Wembanyama, San Antonio derrotó este lunes 115-111 a Nueva York en el Juego 3 de las Finales de la NBA, reduciendo la serie a 2-1 y recordándole al mundo que todavía siguen con vida.
El francés firmó su mejor presentación de la serie con 32 puntos, 8 rebotes, 6 asistencias, 3 tapones y 2 robos, liderando una respuesta que parecía improbable después del golpe recibido en la primera mitad.
Los Spurs llegaron al Madison con el anillo escapándose entre los dedos. Sin margen de error. Sin otra opción que ganar. Y salieron a jugar como un equipo desesperado.
Stephon Castle marcó el ritmo desde el inicio y ayudó a construir una ventaja temprana que ilusionó a los visitantes. Sin embargo, los Knicks respondieron como lo han hecho durante toda la postemporada. Un explosivo segundo cuarto, liderado por Jalen Brunson, OG Anunoby y Josh Hart, transformó un déficit de 11 puntos en una ventaja de siete al descanso.
Parecía el comienzo de otra noche mágica para Nueva York.
Pero entonces apareció Wembanyama.
El gigante francés regresó de los vestuarios decidido a cambiar la historia. Junto a Julian Champagnie, Castle y De’Aaron Fox, impulsó una remontada que fue desgastando poco a poco la confianza neoyorquina. Al finalizar el tercer período, los Spurs ya habían recuperado la ventaja y el Garden comenzaba a sentir la tensión.
El momento más dramático llegó en el último cuarto cuando Wembanyama encestó un triple espectacular con falta incluida que pudo ampliar la diferencia a doble dígito. La jugada fue anulada tras una revisión arbitral por una infracción previa de Keldon Johnson. Por un instante, pareció que el destino volvía a favorecer a Nueva York.
No ocurrió.
San Antonio resistió el último embate de los Knicks con carácter, disciplina y sangre fría.
Además de los 32 puntos de Wembanyama, los Spurs colocaron a cinco jugadores más en cifras dobles, destacándose Castle con 23 unidades. Del lado de Nueva York, Brunson también anotó 32 puntos, mientras que Anunoby aportó 28. Karl-Anthony Towns terminó con 11 puntos y 8 rebotes, y Mikal Bridges fue limitado a una sola canasta.
La victoria no solo evitó la barrida. También cambió por completo el tono de las Finales.
Ahora la presión vuelve a instalarse en el Madison Square Garden. El Juego 4 se disputará este miércoles en Nueva York, pero una cosa ya quedó clara: los Spurs se negaron a morir y estas Finales todavía tienen mucho que contar.









