El calendario vacunas infantil de Estados Unidos cambió de forma profunda. Un comité asesor federal recomendó aplicar menos inmunizaciones de rutina y dejar varias solo para niños considerados de alto riesgo, una decisión que ya provoca debate entre expertos en salud pública.
Según la nueva orientación, las vacunas contra hepatitis A, hepatitis B y la enfermedad meningocócica dejarían de indicarse de manera universal. En el caso de la hepatitis B, el comité propone que la dosis al nacer se reserve para bebés de madres infectadas o cuando el estado de la madre sea desconocido. Para los demás casos, la decisión quedaría en manos de padres y médicos, con inicio de la serie a los dos meses.
Un giro que divide opiniones
La votación fue aprobada por mayoría y ahora espera la validación del director interino de los CDC. De concretarse, el calendario vacunas marcaría un regreso a estrategias abandonadas hace más de tres décadas.
Médicos y líderes científicos reaccionaron con preocupación. Señalan que la vacunación temprana ha sido clave para reducir de forma drástica los casos de hepatitis B en la infancia y advierten que retrasar dosis podría aumentar riesgos. Otros miembros del comité sostienen que el peligro para la mayoría de los bebés es bajo y que se necesita más diálogo con las familias.
El cambio llega tras la reconfiguración del panel asesor y una revisión impulsada por el Departamento de Salud, que busca alinear el esquema estadounidense con calendarios de otros países. A finales de 2024, los CDC recomendaban 17 inmunizaciones pediátricas universales; ahora serían 11.
Las autoridades aseguran que el acceso y la cobertura de seguros se mantendrán sin costos adicionales. Aun así, especialistas temen que la medida genere confusión y erosione la confianza en la salud pública.

