Zapopan, México.
La Serie del Caribe 2026 vivió un miércoles de emoción desbordante, con partidos que mantuvieron a los fanáticos al borde de sus asientos y dejaron marcas para la historia del béisbol caribeño.
La gran protagonista de la jornada fue la República Dominicana. Los Leones del Escogido vencieron en un partido maratónico 16-15 a los Federales de Chiriquí de Panamá, en un duelo que duró más de cuatro horas y que se convirtió en el juego con más carreras en la historia de la Serie del Caribe, superando las 28 anotaciones combinadas de 1990 entre Naranjeros de Hermosillo y Senadores de San Juan.
La victoria se definió en la octava entrada, cuando Marcos Hernández conectó un doble que impulsó la vuelta 15, y luego Gustavo Núñez selló la 16 con un elevado de sacrificio. La ofensiva dominicana brilló con luz propia: Hernández de 5-4 con cuatro remolcadas, Franchy Cordero 4-2 con cuatro impulsadas y Erik González 6-2 con dos empujadas. Panamá no se quedó atrás y conectó 18 imparables, pero al final la puntería de los quisqueyanos marcó la diferencia.
En el montículo, Emailin Montilla se apuntó el triunfo, mientras S. González cargó con la derrota y Jimmy Cordero se acreditó el salvamento. Con este resultado, los Leones dominicanos dieron un paso gigante hacia la serie semifinal, manteniéndose invictos con marca de 3-0.
Y no todo fue historia dominicana. Los Charros de Jalisco, representantes de México Rojo, cerraron su participación en la ronda regular con una victoria 4-2 sobre los Tomateros de Culiacán, asegurando su boleto a la semifinal. El pitcheo relevo de Jalisco fue clave: 7 entradas sin permitir carreras y 9 ponches, mientras que la ofensiva respondió con hits oportunos de Reynaldo Rodríguez, Michael Wielansky y Mateo Gil.
Con estos resultados, la Serie del Caribe se perfila intensa para la fase final: Leones del Escogido 3-0, Charros de Jalisco 3-1, Tomateros de Culiacán 1-2, Cangrejeros de Santurce 1-2 y Federales de Chiriquí 0-3.
La verdad es que la jornada del miércoles dejó claro que la Serie del Caribe 2026 no escatima emociones, combina ofensiva explosiva, relevistas implacables y partidos que se sienten como épicas batallas de béisbol. Y lo mejor está por venir: los fanáticos esperan con ansias la fase semifinal, donde cada jugada contará y cada batazo podría definir el futuro de sus equipos favoritos.











