El dominicano vive un inicio brutal con Cincinnati y ya entra en conversaciones de MVP junto a Shohei Ohtani.
Hay jugadores buenos. Hay estrellas. Y luego están esos peloteros que, cuando pisan el terreno, obligan al fanático a detener todo para mirar.
Ahí mismo está hoy Elly De La Cruz.
El torpedero dominicano de los Cincinnati Reds no solo arrancó caliente la temporada 2026. La está destrozando. Y la verdad es que su impacto ya dejó de ser una simple racha para convertirse en uno de los temas más explosivos de todo el béisbol.
Con apenas un mes de campaña, el fenómeno nacido en Sabana Grande de Boyá ya juega como si estuviera decidido a romper definitivamente la puerta de la élite.
Números de superestrella
Los números impresionan. Pero cuando se ven completos… impactan todavía más.
En sus primeros 35 partidos, Elly acumula:
- 10 cuadrangulares
- 39 imparables
- 27 carreras anotadas
- 28 impulsadas
- 8 bases robadas
- Promedio de bateo de .267
- OPS de .855
Todo eso mientras batea .267 y sigue produciendo momentos electrizantes prácticamente cada noche.
Y es que el dominicano no juega béisbol “normal”.
Lo suyo parece una mezcla de poder, velocidad y caos controlado.
Un turno suyo puede terminar en un jonrón de 450 pies… o en una jugada imposible convirtiendo un sencillo en doble gracias a unas piernas que parecen sacadas de un videojuego.
Elly no sorprende… confirma
Lo más interesante de este arranque es que, dentro del béisbol, muchos aseguran que esto no tomó totalmente por sorpresa a quienes conocían su potencial.
Porque desde su debut en 2023 ya se hablaba de un talento generacional.
La diferencia ahora es otra:
está aprendiendo a dominar el juego.
Sí, todavía hay una alarma encendida: los ponches.
Ya suma 44 en apenas 137 turnos. Ese sigue siendo el punto más vulnerable de su ofensiva. Pero incluso ahí se percibe evolución. Y cuando un jugador con ese nivel de explosividad comienza a mejorar sus debilidades… cuidado. Mucho cuidado.
La proyección que mete miedo
Aquí viene el dato que realmente cambia la conversación.
Si mantiene este ritmo durante los 162 juegos, la proyección apunta a:
- 46 cuadrangulares
- 181 hits
- 125 anotadas
- 116 remolcadas
- 79 boletos
Sí… números de MVP.
Por eso publicaciones especializadas en Estados Unidos ya lo colocan como uno de los principales candidatos al premio de Jugador Más Valioso de la Liga Nacional, solo detrás del fenómeno japonés Shohei Ohtani.
Y honestamente… eso ya no parece exageración.
Elly conecta con la gente
Pero hay algo más profundo detrás del fenómeno.
Elly no solo produce. Elly conecta emocionalmente con el fanático.
Su estilo agresivo, la sonrisa constante, la energía desbordada y esa sensación permanente de que algo espectacular puede ocurrir en cualquier momento… lo convierten en un jugador distinto.
En una MLB cada vez más obsesionada con estadísticas avanzadas y algoritmos, De La Cruz devuelve algo que el béisbol nunca debe perder:
la emoción impredecible.











