ALLENTOWN, Pa. — La noche del martes tuvo ese aire tenso que solo se siente cuando cada voto pesa. En un pequeño grupo reunido en Simpatico, en el centro de la ciudad, Ana Tiburcio y sus seguidores miraban pantallas, revisaban teléfonos… esperando.
A las 9:00 p.m. llegaron los primeros números del condado de Lehigh. Un respiro colectivo. Tiburcio arrancaba con una ventaja de 600 votos sobre el republicano Robert Smith. Menos de una hora después, los resultados no oficiales confirmaban lo que ya se intuía en el ambiente: había asegurado cerca de dos tercios de los votos emitidos.
La victoria no solo le da el triunfo en el Distrito 22 de la Cámara estatal. También garantiza que los demócratas mantengan su estrecha mayoría en la Cámara de Representantes de Pensilvania durante lo que resta del año. Y además —y esto no es un detalle menor— convierte a Tiburcio en la primera latina en representar al condado de Lehigh en Harrisburg.
Lo curioso es que hace apenas siete semanas su nombre ni siquiera estaba en la boleta. No había buscado la nominación demócrata para sustituir al exrepresentante Josh Siegel. Pero a última hora, tras la salida del candidato inicial por problemas de residencia, fue llamada a asumir el reto. Y aceptó.
“Mi corazón está en esto”, dijo frente a simpatizantes que ya mostraban cansancio, pero también orgullo. Reconoció que es nueva en la política estatal. Que no lo sabe todo sobre proyectos de ley y procesos legislativos. “No soy perfecta… pero estoy aquí para esto”, insistió. Habló de una comunidad que necesita acompañamiento, información, orientación. De barrios donde muchas veces el sistema parece lejano.
La participación fue baja, como se anticipaba. Apenas el 6.9% de los más de 32 mil votantes registrados acudió a las urnas. En un distrito, solo 14 personas votaron. Cifras que dicen mucho. Y es que el Distrito 22 —que incluye el este de Allentown y parte de Salisbury Township— suele tener una población más migratoria y menos activa electoralmente que otras zonas vecinas.
Aun así, el resultado tiene eco más allá de la ciudad. En otra elección especial esa misma noche, en el condado de Allegheny, la demócrata Jennifer Mazzocco obtuvo el 81% de los votos. Dos victorias que refuerzan la narrativa de impulso demócrata, justo el mismo día en que el presidente Donald Trump ofrecía su discurso anual sobre el Estado de la Unión.
Desde el Comité Nacional Demócrata hablaron de “señal de advertencia” para los republicanos. Pero más allá de los comunicados, en Allentown la escena fue más sencilla: una mujer que no planeaba estar en la boleta hace dos meses, celebrando con su comunidad una victoria que, para muchos, representa algo más que política.
Representa presencia.
Representa voz.
Y ahora, también, responsabilidad.








