El sábado 23 de mayo, en la Iglesia San Isidro Labrador del Distrito Municipal El Rubio, a las 4:00 de la tarde, junto a varios niños más, será la consagración de Benjamín Liberato, lo que realmente nos llena de alegría, ya que se trata de un niño que se ha venido preparando en su interés de servirle a la Iglesia y fortalecer su fe.
Es muy bueno cuando los hijos van pisando las huellas de sus padres y abuelos. En el caso de Benjamín, se da el ejemplo de sus padres, Ariel Liberato y su esposa Rosa; de igual manera, de sus abuelos José Leonardo Liberato y Nieves Bisonó, personas de bien y entregadas al servicio. En fin, se trata de familias que trabajan sin descanso por el fortalecimiento espiritual de los demás y luchan sin pedir nada a cambio por el engrandecimiento de la Iglesia.
Pero además, Benjamín tiene como ejemplo en su familia una huella fuerte y poderosa: su tío Andy Liberato, quien antes de ser sacerdote le sirvió a la Iglesia como monaguillo, lo que probablemente se convirtió en una base fundamental y determinante para despertar su gran vocación sacerdotal.
Todos estamos en el deber de acompañar a Benjamín Liberato en el gran compromiso que asume con la Iglesia. Nadie sabe ni puede determinar las grandes vocaciones que en el camino pueda despertar Benjamín, pero de lo que sí estamos seguros es de que el muchacho va por buen camino.
¡Felicitaciones anticipadas a Benjamín, a sus padres y demás familiares! De igual manera, a la sociedad en general, porque cuando vemos cosas tan positivas en niños, jóvenes y adolescentes, siempre decimos que son soldados menos para el mal.















