El joven lanzador de Milwaukee está registrando cifras nunca antes vistas para un pitcher abridor en Grandes Ligas.
Jacob Misiorowski apenas tiene 24 años, pero ya comenzó a provocar una conversación enorme dentro de las Grandes Ligas. Y no es para menos.
El derecho de los Cerveceros de Milwaukee está lanzando más duro que cualquier otro abridor registrado en la era moderna del béisbol, según los datos de seguimiento de pitcheos de MLB.
La velocidad de su recta no solo lidera las Grandes Ligas. Está entrando en un territorio históricamente inexplorado.
Actualmente, Misiorowski promedia 99.6 millas por hora con su recta de cuatro costuras, una cifra que lo coloca por encima del resto de los abridores de MLB en 2026.
Pero el dato que más llama la atención es otro.
Hasta el lunes, el joven lanzador acumulaba 233 pitcheos de 100 mph o más. Para ponerlo en perspectiva, todos los demás pitchers abridores de Grandes Ligas combinados sumaban apenas 149 lanzamientos de triple dígito esta temporada.
La diferencia ha sido tan marcada que muchos ya comienzan a preguntarse si están viendo al abridor más veloz de todos los tiempos.
Un dominio pocas veces visto
La velocidad de Misiorowski no se limita únicamente al radar.
Su recta también está generando resultados dominantes.
Según los números presentados, el pitcher registra una tasa de swings fallidos del 46% con su recta, la más alta para un abridor en cualquier temporada registrada. Además, su porcentaje de ponches de 35.5% también encabeza las Grandes Ligas entre lanzadores abridores con volumen significativo de trabajo.
El dominio ha sido tan evidente que incluso métricas avanzadas como “Stuff+” lo colocan por encima de nombres élite como Hunter Greene, Corbin Burnes, Shohei Ohtani y Jacob deGrom.
Y es que Misiorowski no solo lanza fuerte.
Lanza fuerte de manera constante.
¿El más rápido de la historia?
Aunque comparar épocas siempre genera debate, la realidad es que los sistemas modernos de medición colocan al derecho de Milwaukee en una categoría única.
Desde el inicio del tracking oficial en 2008, Misiorowski posee los ocho pitcheos más rápidos registrados para un abridor y 19 de los 23 lanzamientos más veloces documentados en ese período.
Eso sí, establecerlo oficialmente como “el más rápido de todos los tiempos” sigue siendo complicado.
Antes de la era Statcast no existían sistemas uniformes de medición de velocidad, por lo que resulta imposible comparar con precisión a leyendas como Nolan Ryan, Bob Gibson o Sandy Koufax.
Sin embargo, especialistas coinciden en que el béisbol moderno vive la era de mayor velocidad registrada, impulsada por avances en entrenamiento, biomecánica y preparación física.
Y dentro de esa generación, Misiorowski parece estar llevando los límites todavía más lejos.
Un espectáculo… y también una preocupación
La explosión de velocidad también abre otro debate dentro del béisbol actual: el riesgo físico para los pitchers.
En una época donde las lesiones de brazo siguen aumentando, algunos analistas observan con cautela la carga que implica mantener rectas superiores a las 100 mph de manera constante.
Aun así, el impacto de Misiorowski ya es imposible de ignorar.
Cada apertura comienza a sentirse como un evento especial.
Y mientras los bateadores intentan sobrevivir a una recta que parece salida de un videojuego, el resto del béisbol observa con atención a un lanzador que podría estar redefiniendo lo que significa lanzar duro en Grandes Ligas.









