Con un discurso marcado por reflexiones sobre el presente y el futuro del país, el presidente Luis Abinader hizo un llamado a los dominicanos a continuar trabajando unidos por el fortalecimiento de la democracia y la construcción de una nación más justa, afirmando que el progreso nacional no es una meta que se alcanza de una vez, sino un camino que se recorre todos los días.
El mandatario ofreció estas declaraciones durante su sexta rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional, acto establecido por el artículo 114 de la Constitución dominicana, escenario donde repasó avances de su gestión y, además, compartió una visión enfocada en consolidar las instituciones y profundizar el desarrollo del país.
Con un tono reflexivo, Abinader expresó que las naciones verdaderamente vivas no permanecen inmóviles. Cambian, evolucionan y se exigen constantemente para abrir nuevas oportunidades a las futuras generaciones. “La independencia se proclamó una vez, pero la República se construye todos los días”, afirmó, una frase que resonó como eje central de su mensaje.
Y es que, según explicó el jefe de Estado, la historia dominicana deja enseñanzas claras: la libertad no se concede, se conquista; y la democracia, lejos de darse por sentada, debe defenderse y fortalecerse continuamente. En esa misma línea, sostuvo que el desarrollo no se anuncia con discursos, sino que se levanta paso a paso mediante el compromiso colectivo de la sociedad.
Durante su intervención, el presidente insistió en que una nación se fortalece cuando las instituciones funcionan con transparencia, cuando la ley se cumple sin excepciones y cuando el poder se ejerce con responsabilidad. Gobernar —dijo— implica servir con humildad, escuchar y actuar pensando en el bienestar común.
Además, reconoció que cada generación recibe un país con desafíos pendientes, pero también con enormes oportunidades. Por eso, subrayó la responsabilidad de dejar a las próximas generaciones una República Dominicana más fuerte, más justa y más digna. Ese compromiso, aseguró, guía las decisiones de su administración.
El mandatario también dedicó palabras de reconocimiento a trabajadores, jóvenes, mujeres, emprendedores y servidores públicos, destacando que los avances alcanzados no pertenecen únicamente al Gobierno, sino al esfuerzo diario de miles de dominicanos que sostienen el país con su trabajo silencioso.
“La verdad es que el progreso se construye entre todos”, señaló implícitamente al reiterar que su gestión continuará tomando decisiones firmes, pero manteniendo siempre la disposición de escuchar a la ciudadanía.
Al cerrar su discurso, Abinader aseguró que la nación ha decidido avanzar sin retrocesos, apostando por la estabilidad, la dignidad y la esperanza. Enfatizó que la unidad nacional será clave para enfrentar los desafíos del presente y del futuro.
“Cuando una nación avanza unida, su futuro es imparable”, concluyó el presidente, mostrando confianza en el porvenir de la República Dominicana mientras su gente permanezca comprometida con el progreso común.















