Josh Hart firma una noche histórica y los Knicks toman ventaja 2-0 en la Final del Este tras dominar a unos Cavaliers sin respuesta.
Los Knicks están encendidos. Y lo cierto es que Cleveland empieza a sentir la presión de una serie que ya luce mucho más complicada de lo esperado.
Después de aquella remontada épica en el Juego 1, Nueva York volvió a golpear. Esta vez con autoridad. Los neoyorquinos derrotaron 109-93 a los Cavaliers en un Madison Square Garden completamente desbordado y tomaron ventaja 2-0 en la Final del Este.
La historia cambió por completo en el tercer cuarto.
Ahí apareció Josh Hart. Y explotó el Garden.
El escolta vivió la mejor noche de su carrera en playoffs con 26 puntos, siete asistencias y cinco triples, liderando un demoledor parcial de 18-0 que prácticamente dejó sin aire a Cleveland.
Y es que los Knicks jugaron como un equipo que huele las Finales de la NBA.
Jalen Brunson manejó el ritmo con 19 puntos y 14 asistencias, mientras Mikal Bridges volvió a responder en momentos importantes. Pero otro nombre volvió a hacerse sentir: Karl-Anthony Towns.
El dominicano firmó un doble-doble de 18 puntos y 13 rebotes, imponiendo presencia física y castigando constantemente en la pintura. Towns sigue creciendo en una serie donde Nueva York ha dominado mental y físicamente.
Del otro lado, Cleveland dejó demasiadas dudas.
Donovan Mitchell terminó con 26 puntos, pero estuvo lejos de recibir ayuda suficiente. Los Cavaliers apenas conectaron nueve triples en 35 intentos y sufrieron una desconexión ofensiva alarmante justo cuando el partido pedía carácter.
La verdad es que el golpe anímico parece enorme.
Los Cavs dejaron escapar el primer juego cuando lo tenían controlado y ahora salen de Nueva York viendo cómo la serie se les complica antes de llegar a casa. Porque más allá del marcador, la sensación es clara: los Knicks están jugando con más intensidad, más confianza y mucha más hambre.
El momento que terminó de romper el partido llegó cuando Cleveland logró acercarse a siete puntos en el último cuarto. Parecía abrirse una pequeña ventana para la remontada. Pero OG Anunoby silenció cualquier esperanza con un triple clave que volvió a encender al Madison Square Garden. Después llegaron Brunson y Bridges para cerrar la noche.
Ahora la serie viaja a Cleveland para los Juegos 3 y 4. Y aunque los Cavaliers ya remontaron ante Detroit en la ronda anterior, esta historia se siente diferente.
Porque estos Knicks no solo están ganando.
Están convenciendo.









