Santo Domingo. En una ceremonia cargada de simbolismo por la conmemoración del 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos, la embajadora de ese país en la República Dominicana, Leah Francis Campos, pronunció un discurso en el que defendió la libertad como el pilar fundamental de toda democracia, resaltó la importancia de la libertad de expresión y evocó el sacrificio de quienes dieron origen a la nación estadounidense.
Durante la recepción oficial celebrada con motivo del 4 de julio, la diplomática afirmó que Estados Unidos y la República Dominicana comparten una misma convicción: que la libertad merece ser defendida, incluso cuando hacerlo implica asumir riesgos personales.
Campos centró buena parte de su intervención en la historia de Charles Carroll of Carrollton, el único católico que firmó la Declaración de Independencia de 1776. Recordó que, pese a ser uno de los hombres más ricos de las colonias y pertenecer a una minoría religiosa que enfrentaba restricciones, decidió firmar el documento con su nombre completo y su dirección, dejando claro quién era y dónde podían encontrarlo las autoridades británicas.
Para la embajadora, aquel gesto representa el verdadero significado de la integridad y el valor. «La libertad jamás ha sido conquistada por quienes no tenían nada que perder, sino por quienes estaban dispuestos a sacrificarlo todo por ella», expresó.
A lo largo de su discurso, insistió en que la libertad no es un logro permanente, sino una responsabilidad que cada generación debe asumir. En ese sentido, sostuvo que los grandes cambios históricos no solo dependen de figuras reconocidas, sino también de miles de personas anónimas que, día tras día, toman decisiones valientes para preservar sus derechos y los de los demás.
Uno de los mensajes más enfáticos de la noche estuvo dedicado a la libertad de expresión. Campos aseguró que los padres fundadores comprendieron que una sociedad libre no puede existir si las ideas son silenciadas y definió ese derecho como «el oxígeno de la democracia».
Asimismo, recordó que la Constitución estadounidense fue concebida para limitar el poder del Estado y no para restringir las libertades de los ciudadanos. Según dijo, cuando las opiniones dejan de poder expresarse libremente, la democracia comienza a debilitarse, primero de manera casi imperceptible y luego con consecuencias mucho más profundas.
En otro momento de su intervención, la embajadora hizo referencia al presidente Donald Trump, a quien presentó como un ejemplo de resistencia frente a los intentos de silenciarlo mediante procesos judiciales y, posteriormente, tras el atentado que sufrió durante un acto de campaña en Butler, Pensilvania. Recordó la frase «Fight, Fight, Fight», pronunciada por el mandatario tras ese incidente, como un símbolo de perseverancia ante la adversidad.
Más allá de las referencias políticas, Campos invitó a los presentes a reflexionar sobre el papel que cada persona desempeña en la defensa de la libertad. Planteó que, en ocasiones, proteger ese ideal significa hablar cuando resulta más fácil guardar silencio, mantenerse firme cuando hacerlo implica un costo o realizar acciones que quizás nunca aparezcan en los libros de historia, pero que igualmente fortalecen una sociedad libre.
La diplomática también destacó la relación entre Estados Unidos y la República Dominicana, calificándola como una alianza cimentada en valores compartidos. Al cierre de su intervención evocó el lema dominicano «Dios, Patria y Libertad», señalando que ambas naciones continúan unidas por principios democráticos y por la defensa de la libertad.
Antes de concluir, agradeció el trabajo del personal de la Embajada de Estados Unidos, reconoció la participación de los artistas dominicanos que interpretaron los himnos nacionales durante la ceremonia y animó a los asistentes a vivir con el mismo espíritu de valentía que, según afirmó, inspiró a los firmantes de la Declaración de Independencia hace dos siglos y medio.
Con un mensaje de optimismo y unidad, Campos cerró su primera celebración del Día de la Independencia como embajadora en el país, deseando bendiciones tanto para la República Dominicana como para Estados Unidos y exhortando a mantener viva la defensa de la libertad como un compromiso permanente.















