El municipio apuesta por el reciclaje y la limpieza como parte de su crecimiento ecoturístico
Hace algunos años, hablar de basura y turismo dentro de una misma conversación parecía contradictorio. Hoy, en San José de las Matas, ambas palabras se conectan de una manera muy distinta.
La implementación del programa “Basura Cero” ha comenzado a cambiar no solo la imagen visual del municipio, sino también la percepción que tienen visitantes y residentes sobre el futuro de Sajoma como destino ecoturístico.
La verdad es que el impacto ya empieza a sentirse en las calles, en las rutas hacia los balnearios y hasta en pequeños emprendimientos familiares que han encontrado en el reciclaje una nueva fuente de ingresos.
El alcalde Jorge Luis Bisonó aseguró que el crecimiento turístico de San José de las Matas está estrechamente ligado al fortalecimiento de la limpieza y al manejo adecuado de los residuos sólidos.
“Ahora San José de las Matas está limpio, es ecoturístico y muy productivo”, expresó el ejecutivo municipal al valorar los resultados del proyecto.
Y es que, según explicó, durante fines de semana largos y días feriados cientos de vehículos recorren las carreteras que conducen hacia hoteles de montaña, balnearios y puntos emblemáticos de La Sierra sin encontrar acumulaciones de basura en las vías públicas, algo que —afirma— suele llamar la atención de quienes visitan el municipio por primera vez.
Una apuesta ambiental… y también económica
El programa Basura Cero fue concebido con una idea sencilla, aunque ambiciosa: reducir, reutilizar y reciclar los residuos producidos por la población.
Pero detrás del discurso ambiental hay también una estrategia económica y social.
La alcaldía informó que se han invertido alrededor de dos millones de pesos en el plan general, además de 246 mil euros destinados al vertedero, adquisición de equipos, contratación de técnicos y colocación de tanques de basura.
Según Bisonó, parte de esos esfuerzos ya comienzan a reflejarse en nuevas inversiones privadas dentro del municipio, incluyendo la construcción de proyectos de apartamentos de segunda vivienda.
La imagen de un Sajoma limpio, organizado y enfocado en el ecoturismo parece estar atrayendo cada vez más interés.
Del plástico a la bisutería
Quizá uno de los aspectos más curiosos —y humanos— del proyecto ocurre lejos de las oficinas y los informes técnicos.
Con materiales reciclados, especialmente plásticos, varias mujeres elaboran bisutería artesanal que luego venden en zonas turísticas del municipio.
Pulseras, collares y pequeños accesorios elaborados a partir de residuos encuentran ahora espacio en lugares como el Parque Temático La Hidroeléctrica, el Puente Colgante, el Salto Anacaona, el balneario La Ventana y las rutas hacia el Pico Duarte.
La iniciativa no solo reduce desperdicios. También crea oportunidades.
Además, el ayuntamiento recibe ingresos por la venta de cartones reciclados a una industria de Santiago. Según explicó el alcalde, esos recursos —aproximadamente 30 mil pesos— son utilizados por las personas encargadas de orientar y educar a la población sobre el manejo adecuado de los desechos.
Puede parecer una cifra modesta frente a los grandes desafíos ambientales de cualquier municipio. Pero en comunidades donde durante años el tema de la basura apenas generaba conversación, el cambio cultural comienza precisamente así: poco a poco, calle por calle y persona por persona.
Y quizá ahí esté la parte más importante de toda esta historia.
Porque más allá de camiones, inversiones o estadísticas, San José de las Matas parece estar intentando proteger algo mucho más frágil: la idea de que desarrollo y naturaleza todavía pueden convivir en el mismo lugar.











