SANTO DOMINGO.– El Gobierno dominicano presentó este jueves un amplio paquete de medidas fiscales con el que busca enfrentar los efectos de la desaceleración económica mundial y las crecientes tensiones comerciales internacionales, en una propuesta que mezcla incentivos, alivios tributarios y nuevas fuentes de recaudación.
El plan, dado a conocer por el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, tiene como objetivo recaudar entre RD$40,000 y RD$50,000 millones, recursos que, según las autoridades, contribuirían a fortalecer la estabilidad económica del país en un escenario internacional cada vez más desafiante.
La iniciativa, que será enviada al Congreso Nacional para su discusión en los próximos días, impactaría de manera distinta a diversos sectores de la sociedad. Por un lado, contempla beneficios para la clase media, pequeños empresarios, exportadores, productores agropecuarios y personas que buscan formalizar sus actividades económicas.
Entre las medidas más destacadas figura el aumento del mínimo exento del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para asalariados hasta RD$39,900 mensuales, además de una mayor deducción por gastos educativos. Asimismo, las microempresas dejarían de pagar anticipos del ISR, mientras que las pequeñas empresas reducirían significativamente la frecuencia de esos pagos.
Además, el Gobierno plantea eliminar gradualmente impuestos considerados obsoletos, como algunos aplicados a hipotecas, constitución de compañías y seguros de vida. También propone una amnistía tributaria para personas y empresas con deudas pendientes con el Estado.
El sector exportador recibiría un impulso mediante el reembolso del ITBIS pagado en combustibles y seguros, mientras que las empresas que realicen nuevas inversiones podrían acogerse a un esquema de depreciación acelerada hasta el año 2027.
Sin embargo, no todo son alivios. Del lado recaudatorio, la propuesta contempla un incremento temporal del ISR empresarial hasta un 30 % para compañías con ingresos superiores a RD$1,000 millones anuales. De igual forma, los asalariados con ingresos mayores a RD$400,000 mensuales pasarían a un nuevo tramo impositivo de 27 %.
Los usuarios del sistema financiero también sentirían el impacto, ya que el impuesto a cheques y transferencias electrónicas aumentaría de 0.15 % a 0.20 %. A esto se suma un incremento de US$10 en la tarifa aplicada a los boletos aéreos y nuevas cargas para cigarrillos electrónicos, vapeadores, casinos y juegos de azar.
La verdad es que el proyecto busca equilibrar dos objetivos que suelen generar debate: aliviar la carga de miles de contribuyentes y, al mismo tiempo, aumentar los ingresos del Estado. Ahora la discusión se trasladará al Congreso, donde legisladores, sectores empresariales y representantes de la sociedad civil tendrán la oportunidad de analizar una propuesta que podría influir directamente en la economía de millones de dominicanos.














