Juan Pablo Uribe calificó de “rastrera” y “antinacional” la campaña difundida en redes sociales. La Junta Central Electoral aseguró que el diseño respeta los elementos establecidos por la legislación dominicana.
Santo Domingo.– La controversia surgida alrededor del Escudo Nacional colocado en la nueva cédula de identidad y electoral recibió una respuesta contundente de la Comisión Permanente de Efemérides Patrias, cuyo presidente, Juan Pablo Uribe, aseguró que el emblema fue revisado y aprobado por las instituciones correspondientes.
La reacción se produce después de que circularan en las redes sociales comentarios, dudas y señalamientos sobre la supuesta alteración de algunos elementos del símbolo patrio. La verdad es que la discusión creció con rapidez, alimentada por publicaciones que cuestionaban desde la colocación del lema nacional hasta la representación de la Biblia abierta.
Uribe no disimuló su indignación. Mediante un comunicado, calificó los cuestionamientos como parte de una campaña “rastrera, pérfida, maliciosa, vil y antinacional” contra un documento que, a su juicio, tiene una importancia decisiva para la institucionalidad y la identidad de República Dominicana.
El funcionario sostuvo que quienes promueven esas versiones saben que el Escudo Nacional incorporado en la nueva cédula es correcto. Además, destacó que el documento incluye, por primera vez en la historia dominicana, la figura de Juan Pablo Duarte, acompañada por otros elementos simbólicos destinados a reforzar su carácter patriótico.
“Todos los que de manera perversa se han involucrado en esa campaña mentirosa saben perfectamente que el Escudo Nacional colocado en la cédula es absolutamente correcto”, afirmó Uribe.
A las declaraciones de Efemérides Patrias se sumó el presidente de la Junta Central Electoral (JCE), Román Jáquez Liranzo. El titular del organismo explicó que el nuevo diseño contiene correctamente el lema “Dios, Patria y Libertad”, así como la Biblia abierta en el pasaje establecido por la legislación dominicana.
Jáquez Liranzo agregó que la imagen de Juan Pablo Duarte utilizada en el documento cuenta con la certificación oficial correspondiente, una precisión con la que la JCE intenta despejar las sospechas difundidas en el espacio digital.
Más allá del tono encendido empleado por Uribe, la controversia deja una enseñanza necesaria: cuando se trata de los símbolos nacionales, la ciudadanía tiene derecho a preguntar y las instituciones tienen el deber de responder con documentos, explicaciones claras y transparencia. Las redes sociales pueden encender una polémica en cuestión de minutos; desmontarla, sin embargo, exige información verificable.
La nueva cédula no es simplemente una tarjeta de identificación. Representa la identidad legal de cada ciudadano y, al incorporar símbolos fundacionales de la nación, también carga con un poderoso valor histórico. Precisamente por eso, cualquier duda sobre su diseño merece una aclaración oficial rigurosa, alejada tanto de los rumores como de la descalificación innecesaria.
Con sus explicaciones, la JCE y Efemérides Patrias defienden que el Escudo Nacional fue reproducido conforme a la ley. Ahora corresponde que la información técnica y las certificaciones sean divulgadas con amplitud, para que el debate público se sostenga sobre hechos y no sobre sospechas.















